ARTÍCULO 5: “Teshuvá y Yom Kipur: un llamado que nos toca a todos”
- octubre 2, 2025
- Publicado por: Agustín Betancor
- Categoría: Artículos
Teshuvá y Yom Kipur: un llamado que nos toca a todos
Un relato imperdible de la Biblia nos muestra que todos los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, lo que generaba incomodidad en los religiosos: ¿Cómo podía este hombre recibir a los pecadores, e incluso comer con ellos?
En aquella escena, registrada en Lucas 15:1–7, el mismo Jesús declaró:
“Les digo que habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por 99 justos que no necesitan de arrepentimiento”.
Esta declaración nos invita a reflexionar:
¿Has experimentado la dicha del perdón? ¿Has perdonado cuando parecía imposible? ¿Has vivido un genuino arrepentimiento?
Hoy nos encontramos en el calendario de los tiempos señalados por Dios con Yom Kipur, el Día de Expiación, la fecha más solemne para Israel. Te invitamos a mirarlo desde la perspectiva de la perfección de Jesús en cada acontecimiento del pasado, presente y futuro.
Volverse a Dios
Antes de Yom Kipur, en el primer día del séptimo mes, se conmemora Yom Truáh (Día de las Trompetas), donde el sonido del shofar llama a la introspección y al arrepentimiento.
Diez días después llega Yom Kipur (Levítico 23:27), el acto más grande de purificación que incluía a todo Israel. Durante ese período, el pueblo hacía Teshuvá, es decir, un retorno a Dios.
En el Nuevo Pacto, esa vuelta se cumple por medio de la fe en Jesús. Como dijo el hijo pródigo:
“Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti”.
(Lucas 15:18 NVI).
La clave está en no quedarnos en símbolos o rituales, sino en volver a la obra perfecta de Jesús y en un arrepentimiento sincero.
Ya en Isaías 1:14,18 Dios mostraba su hartazgo de un legalismo vacío:
“Vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma… Venid y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”.
Por eso, no sorprende que la primera predicación de Jesús fuera un llamado directo:
“Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17).
¿Arrepentimiento o remordimiento?
El arrepentimiento genuino libera una fragancia que toca el corazón de Dios.
No importa cuán grande sea el pecado si el arrepentimiento es verdadero. Así lo expresó Pablo:
“Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Romanos 5:20).
Un ejemplo es David. A pesar de su adulterio y homicidio, su corazón quebrantado en el Salmo 51 hizo que Dios ya no lo viera como culpable, sino como íntegro (1 Reyes 9:4). Tanto es así que Jesús es llamado “la raíz de David” (Apocalipsis 5:5).
En contraste, Judas solo sintió remordimiento (Mateo 27:3), pero no arrepentimiento, mientras que Pedro fue restaurado por Jesús.
El término griego Metanoia significa un cambio profundo de mente y corazón. Juan el Bautista lo resumió así:
“Hagan frutos dignos de arrepentimiento” (Mateo 3:8).
En ese sentido:
- • En el Día de Expiación, aún lo más oculto puede ser sanado por el amor de Dios (Malaquías 3:7).
- • La historia de Zaqueo nos enseña que el arrepentimiento genuino trae restitución y transformación real (Lucas 19:1–10).
Jesús en cada aspecto de Yom Kipur
En tiempos bíblicos, el sumo sacerdote entraba una vez al año al lugar santísimo para interceder por Israel (Levítico 16).
- • Dos machos cabríos eran presentados: uno sacrificado, y el otro enviado al desierto con los pecados del pueblo. Todo apuntaba proféticamente a Jesús.
- • Hebreos explica que Cristo entró una vez y para siempre con su propia sangre (Hebreos 9:12), y que sufrió fuera de la ciudad, como el macho cabrío expulsado (Hebreos 13:11–12).
Hoy, sin templo, el pueblo judío lo recuerda con ayuno, oración y reconciliación. Pero para nosotros, Jesús es el sumo sacerdote perfecto y eterno.
Yom Kipur profético
Más allá del pasado, Yom Kipur también apunta al futuro:
1. La salvación de Israel
Pablo profetizó:
“Todo Israel será salvo” (Romanos 11:26).
Ese será el día de quebranto descrito en Zacarías 12:10, donde Israel mirará al que traspasaron y experimentará una Teshuvá nacional. Ese día traerá un gran avivamiento mundial.
2. El regreso de Jesús
Entre Yom Teruá (trompetas) y Yom Kipur hay 10 días, que podrían señalar el proceso de restauración final:
- ◦ La última trompeta (Apocalipsis 10:7).
- ◦ El Mesías viniendo de Edom (Isaías 63:1–6).
- ◦ Sus pies en el Monte de los Olivos (Zacarías 14:3–4).
El propósito de Yom Kipur para la Iglesia
Aunque Yom Kipur profético se cumplirá en el futuro, la Iglesia tiene un rol hoy: interceder por Israel, preparar el camino y anunciar el Evangelio.
Así como el sumo sacerdote intercedía por la nación, la Iglesia está llamada a clamar para que Israel reconozca al Mesías y diga:
“¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” (Mateo 23:39).
Conclusión
Teshuvá y Yom Kipur nos recuerdan la seriedad del pecado, pero sobre todo la grandeza del perdón de Dios y el llamado urgente a regresar a Él con todo el corazón.
- • Para Israel, Yom Kipur sigue siendo el día más santo.
- • Para la Iglesia, es el recordatorio de que Jesús cumplió todo en la cruz: la reconciliación definitiva con Dios.
Recuerda: Yom Kipur no es culpa, es regreso glorioso (Isaías 51:11).
Él llama a tu corazón:
“Yo estoy a la puerta y llamo… si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré y cenaré con él” (Apocalipsis 3:20).
Porque Dios “no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).
Cristo es nuestro Kipur
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